23 febrero 2012

Cada relación estropea la siguiente.
Uno aprende las cautelas que proceden y luego
cuando ha cambiado el viento
trata de aplicarlas sin que acierten.

Y siempre piensa que a va huir el que quiere quedarse,
se hace esquimal con el Caribe,
evita las palabras exactas que se querrían oír.

Es la venganza carcajada de los celos proyectados hacia el frente.

Laura Casielles

[en un rato voy a escuchar a la poeta.]

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5 Comments:

Anonymous Glo lanzó...

Muchas más cosas que el amor son así. Las personas vulgares nos equivocamos en casi todo.

23/2/12 21:32  
Blogger Sra. Castafiore lanzó...

eso le pasará a Laura que tiene memoria, yo tropiezo 10 veces en la misma piedra y las diez me sorprendo

23/2/12 22:27  
Blogger Glo lanzó...

En efecto:
-primero, confundimos el culo con las témporas;
-después, nos olvidamos, y
-en tercer lugar, cuando hemos conseguido eludir lo anterior, hacemos como Virgilio: "video melliora, proboque, deteriora sequor".

24/2/12 12:37  
Blogger silbante lanzó...

Demasiada cautela. Demasiada prudencia. Demasiadas palabras que se engullen. Las mochilas, ya se sabe. Estoy en modo experto haciendo y deshaciendo. Que todo fuera como estos equipajes para tres días.
Me ha gustado. Gracias. :)
Un beso arponauta.

26/2/12 00:47  
Blogger Verónica C. lanzó...

Siempre los lastres acaban interponiéndose, así es.
Lo mejor, aligerar y hacer siempre borrón y cuenta nueva aprendiendo, lo que es ya otro cantar.

Saludos

26/2/12 13:19  

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